El nivel de concienciación de los consumidores por todo lo que tiene que ver con la calidad, la higiene y la seguridad de los alimentos y las bebidas es cada vez mayor.

Garantizar esta calidad y seguridad es primordial para asegurar la competitividad de las empresas de la industria alimentaria así como para la supervivencia de las marcas, los fabricantes de alimentos y las empresas. La gestión de riesgos se ha convertido en un requisito básico para todas aquellas personas que intervienen a lo largo de toda la cadena de producción/fabricación de alimentos, desde los granjeros, pescadores y agricultores hasta los fabricantes de alimentos, minoristas, distribuidores y empresas de almacenaje y transporte.
La gestión del riesgo es crucial para todos aquellos cuya función dentro de la industria alimentaria es garantizar la calidad y la seguridad en cualquier etapa de la cadena alimentaria, incluyendo los restaurantes y los fabricantes de catering, envases, equipos y productos químicos, además de los proveedores de servicios como por ejemplo de control de plagas, de lavandería, de transporte y logísticos, así como todos aquellos que deseen mantenerse competitivos en el mercado.
Una industrial global
La cadena de suministros se extiende por todo el mundo y la distribución y la venta de alimentos tienen lugar a escala internacional. Lo que hace que los consumidores actúen con cautela a la hora de escoger los alimentos que van a consumir.
Si además le añadimos los incidentes relacionados con los alimentos que se han producido en la última década a nivel nacional e internacional, no es difícil entender este nivel de concienciación por parte de los consumidores, potenciado, como siempre, por la atención que le confieren los medios de comunicación.
Es cuestión de confianza
Los comercios y los consumidores se dirigen a empresas de confianza para que les ofrezcan las garantías que necesitan. Las empresas pueden ganarse dicha confianza demostrando que son diligentes y están en alerta, así como que disponen de un sistema de gestión efectivo y que mantienen de forma rigurosa en todos sus procesos.
Elija DNV para:
Obtener la certificación del sistema de gestión de seguridad alimentaria y de los piensos y cambiar el enfoque de su empresa, dejar de probar la calidad de forma retroactiva para pensar de forma preventiva.
- Las normas para los minoristas y los fabricantes están diseñadas para satisfacer los requisitos específicos de cada cliente. Están enfocadas a los productos y los procesos, e incluyen requisitos más específicos relacionados con las buenas prácticas de fabricación y de higiene: GMP/GHP (BRC food/BRC IOP, IFS, GMP FEFCO, GMP PDV, FAMI QS, FPA SAFE, Eurepgap).
- Obtener la certificación de sistemas de gestión y demostrar el compromiso de su empresa por la calidad y la seguridad de los productos, por las operaciones que respetan el medio ambiente, así como por la salud y seguridad de sus empleados (por ejemplo: ISO 9001, ISO 14001, OHSAS 18001, and ISO 22000).
- Obtener la certificación RSC/sostenibilidad, para transmitir confianza y satisfacer las demandas de los consumidores en lo que concierne a operaciones sostenibles.
- Obtener la certificación voluntaria de producto que garantice la seguridad y la calidad, además de transmitir el valor que convierte en únicos sus productos.
- Obtenga la certificación de trazabilidad para cubrir todos los aspectos y englobar las actividades de todas las empresas de fabricantes que formen parte del proceso de elaboración de los alimentos que van desde la granja a la mesa.
Si quiere saber más de acuerdo con sus necesidades específicas, puede examinar la cadena de valor.
DNV ofrece Risk Based Certification™ a nivel mundial y posee un amplio abanico de acreditaciones nacionales. Disponemos de una red global de recursos locales para ofrecerle los servicios que mejor se adapten a sus necesidades, al negocio que tenga y al lugar donde se encuentre su empresa.
