¿Qué es la gestión de riesgos empresariales?
Para llegar a ser y seguir siendo exitosas, todas las organizaciones deben gestionar los riesgos a los que se enfrentan cada día. Las empresas modernas tienden a implantar sistemas de gestión para gobernar uno o varios aspectos críticos de sus operaciones. Estos suelen basarse en los requisitos de normas de sistemas de gestión como ISO 9001 (Calidad), ISO 14001 (Medio ambiente), ISO 45001 (Seguridad y salud en el trabajo), ISO/IEC 27001 (Seguridad de la información) e ISO 22301 (Continuidad del negocio). Todas las normas ISO incluyen requisitos que respaldan una gestión eficaz de los riesgos empresariales, ayudando a las empresas a identificar, evaluar y gestionar sus riesgos operativos y estratégicos.
Gestión de riesgos empresariales: definición
La gestión de riesgos empresariales es un enfoque estructurado y disciplinado que las organizaciones utilizan para identificar, evaluar y gestionar los riesgos. A veces se confunde con la gestión de riesgos empresariales a nivel corporativo (enterprise risk management), pero ambos enfoques son ligeramente diferentes. Ambos proporcionan un marco para la gestión de riesgos, que normalmente incluye la identificación de riesgos, el análisis de riesgos, la evaluación de riesgos, el tratamiento de riesgos y el seguimiento y la revisión del proceso de gestión de riesgos.
Sin embargo, la gestión de riesgos empresariales a nivel corporativo (ERM) es un enfoque integral, en ocasiones apoyado por la tecnología, que analiza el riesgo desde una perspectiva estratégica y de toda la empresa, mientras que la gestión de riesgos empresariales tiende a centrarse más en los riesgos operativos inmediatos dentro de áreas específicas del negocio.
Gestión de riesgos empresariales: ¿por qué es importante?
La importancia de la gestión de riesgos empresariales no puede subestimarse, especialmente en el contexto del dinámico e impredecible entorno empresarial actual. Desarrollar un plan sólido de gestión de riesgos empresariales es ahora un componente fundamental de una estrategia robusta por varias razones, entre ellas el hecho de que muchos contratos y acuerdos de seguros exigen pruebas sólidas de buenas prácticas de gestión de riesgos.
La gestión de riesgos empresariales también es importante por otras razones:
- Proporciona un enfoque estructurado para identificar y evaluar riesgos, apoyando una toma de decisiones informada y contribuyendo a un plan de gestión de riesgos empresariales.
- Garantiza que las decisiones empresariales se tomen con una comprensión clara de los riesgos potenciales y de su impacto en los objetivos de la organización.
- Se centra en los riesgos que afectan directamente a las operaciones diarias, abarcando unidades de negocio o proyectos específicos y destacando ejemplos de riesgos empresariales.
- Permite a las organizaciones identificar riesgos potenciales de forma temprana e implantar medidas para proteger los activos físicos e intelectuales, apoyando la preparación frente a riesgos para la continuidad del negocio.
- Protege la reputación de la organización al prevenir incidentes que podrían dar lugar a publicidad negativa.
- Apoya el cumplimiento de requisitos normativos complejos, ayudando a evitar sanciones legales, multas u otras acciones regulatorias, y garantizando la alineación con las normas de seguros relacionadas con la gestión de riesgos.
- Genera confianza entre las partes interesadas, incluidos inversores, clientes y empleados, al demostrar un compromiso con una gestión eficaz de los riesgos de la empresa.
- Mejora las oportunidades de inversión, la fidelidad de los clientes y la satisfacción de los empleados mediante una demostrada concienciación sobre los riesgos.
- Minimiza el potencial de pérdidas significativas y de interrupciones operativas, fomentando una trayectoria estable y sostenible de crecimiento y rentabilidad.
Además, la gestión de riesgos es un requisito de ISO y de otros propietarios de esquemas y debe ser implantada por las empresas que buscan la certificación por terceros. ISO también ha desarrollado la norma ISO 31000 Gestión del riesgo – Directrices. Se trata de una norma complementaria que proporciona principios, un marco y un proceso para la gestión de riesgos. Aunque no es una norma certificable, ofrece una orientación detallada y puede utilizarse para comparar las prácticas de gestión de riesgos con un referente reconocido internacionalmente. Las empresas pueden reforzar aún más su experiencia y credibilidad mediante la obtención de certificaciones en gestión empresarial ofrecidas por DNV.
Riesgos empresariales: tipos y ejemplos
La categorización de los riesgos empresariales en varios tipos ayuda a las organizaciones a abordar la gestión de riesgos de forma sistemática, al comprender los retos específicos y los posibles impactos asociados a cada tipo. Estos grupos también proporcionan ejemplos claros de riesgos empresariales que ilustran cómo diferentes amenazas pueden afectar a las operaciones.
Riesgos estratégicos
Pueden afectar a la capacidad de la organización para alcanzar sus objetivos estratégicos. Se derivan, por ejemplo, de cambios en el entorno del mercado, avances tecnológicos, cambios en las preferencias de los consumidores o presiones competitivas. Una empresa puede enfrentarse a un riesgo estratégico si un nuevo competidor entra en el mercado ofreciendo una tecnología disruptiva que deja obsoletos sus productos o servicios.
Riesgos operativos
Riesgos relacionados con las operaciones diarias de una organización. Pueden implicar interrupciones en la cadena de suministro, fallos de sistemas, errores humanos o acontecimientos que interrumpen los procesos empresariales. Por ejemplo, si un incendio en una fábrica afecta a un proveedor crítico, esto puede provocar la escasez de componentes clave.
Riesgos de cumplimiento
Asociados a la necesidad de cumplir con leyes, reglamentos y normas. El incumplimiento puede dar lugar a sanciones legales, pérdidas financieras y daños a la reputación. La introducción de nuevas leyes de protección de datos puede exigir cambios en la forma en que una empresa gestiona y protege la información de los clientes.
Riesgos reputacionales
Pueden dañar la reputación y la imagen pública de una organización, a menudo como resultado de una opinión pública negativa, cobertura mediática o insatisfacción de los clientes. Un escándalo en redes sociales relacionado con el producto de una empresa podría dar lugar a un boicot o a la pérdida de la confianza de los clientes.
Estrategias de gestión de riesgos empresariales
Una vez identificados y analizados los riesgos que probablemente se encontrarán, las empresas deben decidir cómo responder a ellos. Dado que la gestión de riesgos empresariales se considera generalmente aversa al riesgo, las organizaciones suelen centrarse en estrategias que reduzcan la exposición. Los enfoques habituales incluyen los siguientes:
- Evitar el riesgo, que implica adoptar medidas para evitar un riesgo por completo, incluso si ello puede impedir que la empresa obtenga beneficios.
- Reducción del riesgo, que tiene como objetivo reducir la probabilidad o el impacto de un riesgo.
- Compartición del riesgo, en la que la carga del riesgo se comparte con otras partes, por ejemplo, mediante asociaciones o empresas conjuntas.
- Transferencia del riesgo, que implica transferir el riesgo a otra parte, normalmente a través de seguros o de la externalización.
- Aceptación del riesgo, que se produce cuando el coste de evitar, reducir o transferir un riesgo puede superar el impacto potencial. Esta decisión suele tomarse para riesgos que es poco probable que ocurran o que tienen un impacto mínimo en los objetivos de la organización.
Cada una de estas estrategias desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento del marco general de gestión de riesgos de la empresa. La elección de la estrategia dependerá del riesgo específico, del apetito de riesgo de la organización y del impacto potencial en sus objetivos. Al emplear una combinación de estas estrategias, las organizaciones pueden crear una defensa sólida frente a la multitud de riesgos a los que se enfrentan en el mundo empresarial.